Souvenir
Escucha amigo esta historia tan triste y tan real.
Escucha en qué se puede convertir un dulce hogar.
Y es que el amor ahí no tiene nada que ver
con la sartén, la aspiradora y el mantel.
Y ahora suena el despertador y me quiero morir.
Cualquier día de estos te juro que lo tiro por fin.
Y este maldito café, que sabe a yo qué sé.
Pero ya basta de hablar, que hay que ponerse a trabajar.
Pero ya tengo un plan para escapar.
Me largaré por la puerta de atrás.
Dejaré un souvenir muy especial.
Qué bonito será verlo todo estallar.
Pero cuidado que viene el tirano con ganas de gritar.
Está hambriento como un león y tal vez quiera algo más
(el postrecito especial)
Pues ahí les va la tortilla y déjame en paz.
No quiero ver tus sucias manos en mi piel.
Así que escucha mi amigo el consejo de esta pobre infeliz.
Este contrato es un timo y tú aún estás a tiempo de huir.
Cuando te vayan a hacer esa proposición
echa a volar y no pares hasta Madagascarrrr.
Quiero ver ahí la cara que él va a poner
cuando vuelva a cenar ahí y vea que ya no está
su preciosa casita, ni su mujercita
que con dinamita se lo ha cargado todo

